LADING

Politonos: los políticos y la música

A estas alturas de la partida no vamos a descubrir que siempre ha habido una relación muy especial entre el poder, la política y la música, ya está ahí el reparto de puntos de Eurovisión para recordárnoslo cada año.

Sin embargo, estos últimos días, la presentación del himno de campaña de Podemos a cargo de Joe Crepúsculo y, sobre todo, la rumba (¡Ay, qué tendrá la rumba!) que se ha sacado de la manga Ada Colau han vuelto a poner el tema de relieve, ¿será una moda pasajera o ha llegado para quedarse?

 

 

El creador de El Run Run de la candidata a la alcaldía de Barcelona no es otro que el productor Iván Lagarto, quien hace apenas unos meses se sacaba de la manga otro hit de autotune con la inestimable (e involuntaria) colaboración de Rita Barberá y su caloret de las fallas de Valencia. Y es que así, al calor del runrún, los políticos ven aumentar su presencia en ese gran caladero de votos que es Internet y consiguen acercarse al público a través de las redes sociales.

Otra aparición involuntaria, aunque con diferente fortuna, fue la del secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, en un rap elaborado a partir de su discurso en la ‘Marcha del Cambio’ en Madrid. El tema provocó un terremoto en las redes sociales con casi 100.000 reproducciones en los primeros dos días que pilló por sorpresa hasta a su propio creador, Dari, un zaragozano de 19 años (sus anteriores trabajos en música electrónica apenas habían pasado de 5000 reproducciones).

 

Hablando de zaragozanos, música y política, es imposible no acordarse del gran José Antonio Labordeta, un adelantado a su tiempo, poeta, profesor, cantautor y político. Aunque está visto que no todo es cuestión de talento y voluntad para triunfar, si no que se lo digan al actor y diputado de UPyD Toni Cantó, que cantó y dio el cante con un rap más parecido al de Jordi Hurtado en Saber y Ganar.

Y es que todos aspiran al éxito de Barack Obama, que arrasó con su Yes We Can. Obama lo mismo entona el Let’s Stay Together de Al Green que se marca todo un blues como Sweet Home Chicago, en directo con B.B. King y Mick Jagger. No hay competición posible, los presidentes de Estados Unidos nos llevan años de ventaja. Bill Clinton ya la daba al saxo en el despacho oval de la Casa Blanca y Richard Nixon era conocido por sus interpretaciones al piano. Nuestro consuelo es saber que logramos unir a Republicanos y Demócratas al ritmo de La Macarena.

Rumba, rap, blues, canción protesta o flamenco-pop, independientemente del estilo musical, la ideología y el mensaje, lo que está claro es que la manera de comunicar de los partidos políticos está cambiando y la música un poderoso aliado es.

Arturo Ramírez

Arturo Ramírez

No eres tú, soy yo.

Leave a Comment